Para mantenernos vivos como especie durante el próximo siglo, es urgente abandonar los viejos paradigmas acerca de cómo y en relación a qué conviene organizar y dirigir la vida humana. ¿Por qué es preciso abandonar los "principios" y los procedimientos que usamos en la actualidad, y descubrir, re-descubrir y tal vez crear otros enteramente nuevos?
Porque, de no hacerlo, corremos el peligro inminente de destruirnos como especie, porque los niveles de corrupción, decadencia y delincuencia se han salido de todo control.
Las herramientas de supervivencia del “Hombre Nuevo” serán rediseñadas para triunfar en el amenazante y corrupto mundo de hoy y de mañana. Casi todos los paradigmas de las épocas anteriores perdieron sus posibilidades de perpetuar la especie humana. Porque sólo refinaron la barbarie. Y así como las empresas y las personas pueden reinventarse a sí mismas, la humanidad requiere también una especie de reinvención.
La mejor técnica que podemos emplear para ello es la Reingeniería de los Valores. Los habitantes de las más prósperas y prometedoras regiones del mundo tienen el deber ineludible de adoptar y aplicar los principios de la Reingeniería de los Valores, o de lo contrario se verán aniquilados ante el asalto final de las multitudes depauperadas. Ellas gimen y sufren toda clase de vejaciones e injusticias, nacidas precisamente del hecho de que, dentro de nuestra actual escala de valores, los pobres sólo sirven como carne de cañón para que los países ricos aumenten inconteniblemente su poder para esclavizar.
Este tipo de Reingeniería no es alguna idea importada del Japón o de alguna otra nación de la tierra. Es una herramienta creada por un grupo de mexicanos, investigadores profesionales en el campo de las Ciencias del Hombre, si bien se basa en conocimientos y tecnologías antiguas y actuales de los más diversos orígenes, pero que sobre todo tiene dos ideas centrales:
Una, que se origina en el actualmente muy en boga concepto de “Reingeniería de los Negocios”.
Dos, que no es posible hacer “Reingeniería de los Negocios” en forma realmente exitosa e integral, sin hacer antes, o simultáneamente, la “Reingeniería de los Valores”. Porque son los Valores y las Virtudes las que dotan de base sólida, de coherencia y sentido a los negocios humanos, de cualquier tipo.
La Reingeniería de los Valores consiste en recorrer un largo trayecto, doloroso al principio, pero gozoso después, que va desde la Ignorancia Invencible hasta la Virtud Habitual , pasando por diversas etapas de complejidad creciente. Pero no es lo mismo que “mejoramiento continuo de la Calidad ”, ni gestión de “calidad total”, ni ninguna otra manifestación del movimiento contemporáneo de calidad. Es algo a la vez distinto y superior. No es corregir, sino reinventar el propio carácter, en función de la identidad y del destino humanos, y ayudar a otros a reinventar el suyo. 








